4 Gulf Pine Catholic • March 13, 2026 POR EL OBISPO LOUIS F. KIHNEMAN III Obispo de Biloxi “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” -- Gálatas 3,27 Jesús nos pide que sigamos su palabra y, al hacerlo, nos abrimos al amor del Padre e invitamos al Espíritu Santo a habitar en nosotros. Mientras continuamos nuestro camino a través de este tiempo santo de Cuaresma, es bueno recordar el momento en que por primera vez nos “revestimos” de Jesús: en nuestro bautismo. En el bautismo, hicimos una profesión de fe -- o nuestros padres la hicieron en nuestro nombre -- y el agua pascual, el agua de la Resurrección, fue derramada sobre nosotros en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (cf. Mateo 28,19). Ese fue nuestro primer encuentro con Jesucristo: un encuentro con el don de la gracia de Dios derramada en nuestras vidas. San Pablo nos dice que, por medio del bautismo, nos “revestimos de Cristo” (cf. Romanos 13,14). La vestidura blanca que se entrega en el bautismo simboliza la purificación del pecado original y “manifiesta que el recién bautizado se ha revestido de Cristo y ha resucitado con Él” (CIC 1243), y que ha sido puesto en el camino hacia Dios y hacia el cielo. Al recorrer la Cuaresma, haríamos bien en tomar en serio las palabras de San Pablo sobre lo que significa revestirse de Cristo. Cada vez que renovamos nuestras promesas bautismales o recibimos los Sacramentos, en cierto sentido nos vestimos nuevaObispo Kihneman mente con esa túnica blanca, abrazando nuestra identidad como hijos amados de Dios. La vestidura blanca, al igual que las vestiduras que usan obispos, sacerdotes y diáconos, es un recordatorio visible de que estamos llamados a abrirnos a la gracia, a ser un pueblo lleno de las virtudes del cielo. San Pablo nos exhorta a vivir la paz, la paciencia, la bondad, la compasión y la mansedumbre, y a revestirnos, por encima de todo, del amor (cf. Colosenses 3,12– 14). Esta es la vida que estamos invitados a vivir cada día: en nuestras familias, en el trabajo, en la escuela, en nuestras parroquias y dondequiera que Dios nos coloque. Estamos llamados a ser signos vivos del amor de Cristo para el mundo. También estamos invitados a cantar salmos, himnos y cánticos espirituales, elevando nuestros corazones en alabanza a Dios, entrando profundamente en la oración y celebrando el Santo Sacrificio de la Misa (cf. Colosenses 3,16). Al hacerlo, nos abrimos nuevamente al amor de Jesús presente en su Cuerpo y Sangre en la Sagrada Eucaristía. Es Jesús en la Sagrada Comunión quien nos fortalece para vivir estas virtudes, practicar estas gracias y llevar su presencia al mundo: a nuestras familias, lugares de trabajo, escuelas y parroquias. Durante este tiempo de Cuaresma y más allá, pidamos la gracia de revestirnos verdaderamente de Cristo, de recibirlo en nuestros corazones y almas tan plenamente que podamos llevarlo al mundo en todo lo que hagamos. Y mantengamos en nuestra oración a todos aquellos que se preparan para recibir los Sacramentos de Iniciación en la Vigilia Pascual. “Y todo lo que hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” -- Colosenses 3,17 “Revestíos de Cristo”: Vivir la gracia del Bautismo durante la Cuaresma Holy Rosary Hosts annual “Soup for the Soul” outreach serving over 100 neighbors HATTIESBURG -- Holy Rosary Catholic Church welcomed more than 100 individuals and families this past Saturday for its annual “Soup for the Soul” community outreach, serving residents of the Katie-John-Dabbs Neighborhood Association. The yearly event brings parishioners together to share food, fellowship, and vital health resources with neighbors in the surrounding community. A dedicated team of volunteer medical professionals, led by Dr. Italo Subbarao, DO, MBA, provided free general health screenings, including blood sugar and blood pressure checks, along with consultations for other medical concerns. Dr. Subbarao and his team of future physicians have partnered with Holy Rosary for several years, faithfully supporting the parish’s outreach efforts. Representatives from National Alliance on Mental Illness (NAMI) were also present to speak with attendees who may be experiencing mental health challenges or seeking additional support and resources. In addition to medical and mental health services, Holy Rosary parishioners prepared and served homemade soups and assembled grab bags to ensure every guest was fed and cared for. All food was generously donated and prepared by members of the parish and supporters of the event. “Soup for the Soul” reflects Holy Rosary’s ongoing commitment to serve with compassion and love. Despite being a small parish, the community’s impact continues to be felt throughout the neighborhood it calls home. For more information about Holy Rosary and its outreach ministries, please contact the parish office.
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